sábado, 14 de enero de 2017

EL PADRE MORALES A TRAVÉS DE SUS CARTAS

Culmina la serie "Vida y obras de Tomás Morales, SJ" acometida por la BAC. El primer volumen fue su biografía, el segundo sus obras pedagógicas y este tercero su correspondencia.

Presenta la obra S.E. Cardenal Carlos Osoro, quien, a través de siete trazos, caracteriza al Siervo de Dios, P. Tomás Morales, SJ, por su "conformación con el Buen Pastor", Cristo.

La autora, María Victoria Hernández Rodríguez, postuladora de la Causa de Beatificación, nos brinda una útil y sustanciosa presentación en la "Introducción general" en 11 acápites:

1. Nota biográfica sobre el autor. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . XVIII

2. Fuentes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . XXI

3. Finalidad de las cartas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . XXVI

4. Cronología. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . XXIX

5. Destinatarios. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . XXX

6. Estilo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . XXX

7. El mensaje del Epistolario. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . XXXI

8. Redacción. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . XXXIX

9. Síntesis de la vida del P. Tomás Morales. . . . . . . . . . . . XL

10. Escritos del P. Tomas Morales. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . XLII

11. Bibliografía básica sobre el P. Tomas Morales. . . . . . . . XLIII

Entre las más de 2.700 cartas recogidas y conservadas en la Postulación de la Causa de Beatificación (años 1923-1994), se publican 546 como muestra representativa de la espiritualidad y del "entero arco de la vida del P. Morales y los diferentes grupos de destinatarios".

Me cabe la satisfacción de ver en el índice de destinatarios las cartas a mis familiares: Juana, nº 300, 345, Juan Luis, 323, 335, María Antonia, 346; y personales, 280, 359. .

En el utilísimo índice de "personas y lugares citados" aparece mi hermana Juani: 43, 280, 323, 344, 346, 350, 356, 359, 370, 456, 513.

Por último, el "índice temático" se convierte en una suerte de abanico de los asuntos y temas tratados e iluminados en las cartas: abandono en Dios, Adviento, alegría, apostolado, Hogar del Empleado, oración, Virgen María…

 

Comparto el texto que ofrece generosamente la propia editorial BAC

http://bac-editorial.es/fuera-de-coleccion/437-vida-y-obras-de-tomas-morales-sj-i-biografia.html

 

 

VIDA Y OBRAS DE TOMÁS MORALES, SJ

III

Epistolario

La conformación con el Buen Pastor

 

PRESENTACIÓN DE CARLOS OSORO

EDICIÓN PREPARADA POR

María Victoria Hernández Rodríguez

523 pp.

 

ÍNDICE GENERAL

Presentación. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . XI

Introducción general. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . XV

EPISTOLARIO I. Correspondencia epistolar a su familia. . . . . . . . . . . . . . . . 5

 II. Correspondencia epistolar a los Cruzados y Cruzadas de Santa María. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 85

 III. Correspondencia epistolar a religiosos de vida contemplativa. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 361

IV. Correspondencia epistolar a destinatarios varios. . . . . . . . 437

Índices

1. De destinatarios. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 509

 2. De personas y lugares. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 513

3. Temático. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 517

Con motivo de la celebración del primer centenario del nacimiento del Siervo de Dios Tomás Morales, SJ, que tuvo lugar el 30 de octubre de 1908 en Macuto (Venezuela), se ha preparado esta edición de sus obras. Se pretende, así, rendir homenaje a un auténtico contemplativo en la acción a la manera ignaciana que supo hacer de su vida una entrega incondicional a la promoción y evangelización del laicado y especialmente de la juventud.

Esta tercera entrega de la Vida y obras de Tomás Morales dedicado al Episto­lario es un volumen especial. El proceso humano, intelectual y espiritual de todo ser humano se alcanza a ver cuando es él mismo quien nos lo va describiendo en las cartas que, con motivos diferentes, di­rige a personas e instituciones. A través de las mismas vamos conociendo la inti­midad y las fuerzas que sustentaron su vida, su entrega, amor a la Iglesia, aper­tura a Dios y a los hombres.

El Epistolario del P. Morales se con­vierte en un diálogo abierto con Dios y con los hombres, en el que nos descubre su interioridad, los intereses que movie­ron y motivaron su vida, así como su in­quietud existencial. Hay toda una serie de realidades que han ido forjando su vida personal, su ministerio sacerdotal, así como su vida de miembro de la Com­pañía de Jesús.

El Siervo de Dios Tomás Morales, SJ, nació el 30 de octubre de 1908 en Macuto (Ve­nezuela), a donde sus padres, oriundos de la isla de La Palma, habían viajado por motivos de negocios. Ya en Madrid, estudió en el cole­gio de los jesuitas de Chamartín y posterior­mente Derecho en la Universidad Central de Madrid. A los veinte años ingresó en la Com­pañía de Jesús en Chevetogne (Bélgica). Fue ordenado sacerdote el 13 de mayo de 1942 en Granada. Fundó la obra social Hogar del Em­pleado, los institutos seculares Cruzados y Cruzadas de Santa María, la asociación pública de fieles Hogares de Santa María y el movi­miento apostólico de jóvenes Milicia de Santa María. Falleció el 1 de octubre de 1994 en Al­calá de Henares. El proceso diocesano para la canonización fue abierto el 24 de junio de 2000 y clausurado el 18 de marzo de. 2007 en la Archidiócesis de Madrid.

____________________

PRESENTACIÓN

 

LA CONFORMACIÓN CON EL BUEN PASTOR

 

Quiero agradecer al Instituto Secular Cruzadas de Santa María la oportunidad que me brindan de hacer la presentación del III volumen de la Vida y obras de Tomás Morales, S.J., su Epistolario.

Los volúmenes anteriores han mostrado su Biografía y las Obras pedagógicas. El Epistolario es un volumen especial. El proceso humano, intelectual y espiritual de todo ser humano se alcanza a ver cuando es él mismo quien nos lo va describiendo en las cartas que, con motivos diferentes, dirige a personas e instituciones. A través de las mismas vamos conociendo la intimidad y las fuerzas que sustentaron su vida, su entrega, amor a la Iglesia, apertura a Dios y a los hombres.

El Epistolario del P. Morales —sin ningún rubor lo digo— es un canto a la acción de Dios en su vida, que le ha llevado y movido a peregrinar en búsqueda de la verdad, hasta ver que esta se encuentra en Jesucristo. En sus cartas nos abre su intimidad, de tal manera que se convierten en unas «confesiones»; nos describe su trayectoria personal con transparencia, proclamando lo que Dios y su gracia han hecho en él.

El Epistolario del P. Morales se convierte en un diálogo abierto con Dios y con los hombres, en el que nos descubre su interioridad, los intereses que movieron y motivaron su vida, así como su inquietud existencial. Hay toda una serie de realidades que han ido forjando su vida personal, su ministerio sacerdotal, así como su vida de miembro de la Compañía de Jesús. En su Epistolario nos muestra:

 

1) Su fe y adhesión a Cristo y su Iglesia: Su vivir en agradecimiento a Dios, su confianza en el Señor y en su Sagrado Corazón. Nos regala y acerca su modo de poner la vida siempre en manos de Dios, con la seguridad de que solamente el Señor es la fuente de todo consuelo. Experimenta que en el diálogo con el Señor, es decir, en la oración, encontró salidas para todas XII Vida y obras de Tomás Morales las situaciones que se le presentaron en la vida; encontró paz y serenidad para los momentos de dificultad. En Santa María descubrió a la Madre en la que puso toda su confianza y encontró como Ella el máximo amor para vivir el tiempo de cada día con sus circunstancias concretas, así como también inspiración para la santidad.

 

2) Su ardor apostólico y misionero: Nos describe su ardor apostólico y misionero, queriendo buscar siempre la voluntad de Dios, encontrando en Jesucristo la razón de todo su quehacer. El P. Morales partía de Él para hacerle llegar a Él a todos los que encontró en el camino de su vida, que fue una entrega continua a los demás y un vivir a Dios en todos ellos. Nos enseña que no hay que cansarse en el apostolado, en la misión: «el que ama siempre hace negocio».

 

3) Sus inquietudes existenciales: La intimidad de su autobiografía, que se desprende de su Epistolario, nos hace ver a un hombre que en su vida deseaba no sólo pedir a los demás, sino que lo que pedía quería serlo también él mismo. Nos lo describe con palabras como estas: «ser custodia reflejando a Dios». El lema que eligió en su vida nos dice bien quién era, pues lo tomó de santa Teresa de Lisieux: «sufrir, amar y siempre sonreír». ¡En cuántos momentos ofreció su vida por la salvación del mundo!

 

4) Su historia de búsqueda y encuentro: Con esa petición al Señor de la «cátedra de la humildad», su empeño en comunicar el amor de Dios, enseñar a «desaparecer amando», olvidando la voluntad propia para cumplir la de Dios. La Virgen María tiene una particular presencia en su vida y en su historia. Quizá por ello la miró siempre con confianza filial, quiso imitarla en el amor y adoración a Jesús, en llenarse de su paz y amor para comprender a los demás, en su vivir con entrega total a Dios en una generosidad que se manifiesta en su respuesta al ángel: «Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra».

 

5) La originalidad en sus obras fundadas: Ofrece puertas atrayentes por las que pueden entrar muchos con lenguaje vivo, directo y sugestivo. Nos introduce en paisajes de particular belleza y profundidad con obras y palabras que se convierten en lenguaje comprensible y que se manifiesta a través de personas y realidades. Es en los Ejercicios Espirituales, donde nos enseña que se puede vivir en total olvido de uno mismo. Y son los Ejercicios Espirituales —si se sigue su lógica— los que nos llevan a Presentación XIII un encuentro de tal hondura con el Señor que nos transforma y capacita para abandonarnos en Él y vivir para los demás.

 

6) Su historial personal y los acontecimientos en los que se fraguó su vida: Todo manifiesta una sensibilidad cristiana llena de fuerza; sus mensajes familiares, la memoria del padre, el recuerdo de su muerte y el gran consuelo con que la vivió; el cuidado de la madre y de su propia alma, la preocupación por su cuñado, los recuerdos del fallecimiento y entierro de su hermana Rosa, el consuelo por la muerte de un amigo. Todo tiene una impronta en su vida que vive con una pasión especial llena de fe, amor y esperanza. Por otra parte, tuvo que vivir momentos importantes de la vida de España. Es entonces cuando brilla de forma especial su visión de fe sobre el dolor, la muerte, y los acontecimientos socio-políticos de España, pensando siempre en el bien de los demás.

 

7) Su cercanía a la Santísima Virgen María: Nos hace ver que con Ella hizo el camino de su vida. En la Virgen ha encontrado apoyo, orientación y la propia espiritualidad en un amor entusiasta que lo llevó siempre a poner su vida y sus obras en Sus manos. Miraba a la Virgen para llenarse de paz y amor, para llenarse de fuerza en el camino de la santidad.

 

Con mi afecto y bendición

 

† Carlos Osoro, Arzobispo de Madrid

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martes, 3 de enero de 2017

MENSAJE PAPAL PAZ, 2017, 50 AÑOS: «La no violencia: es el estilo de la política para la paz»

Mensaje del Papa por la 50° Jornada Mundial de la Paz 2017

Posted by Redaccion on 1 January, 2017

Guerra Irak 2003 - (Foto pd, wiki commons. Luis Lazzara - United States Army)

Publicamos hoy el Mensaje del Santo Padre Francisco por la Jornada mundial de la Paz, que es este 1° enero 2017
El mensaje fue dado a conocer el 12 de diciembre pasado, por la Oficina de prensa de la Santa Sede

 

«La no violencia: es el estilo de la política para la paz»

  1. Al comienzo de este nuevo año formulo mis más sinceros deseos de paz para los pueblos y para las naciones del mundo, para los Jefes de Estado y de Gobierno, así como para los responsables de las comunidades religiosas y de los diversos sectores de la sociedad civil. Deseo la paz a cada hombre, mujer, niño y niña, a la vez que rezo para que la imagen y semejanza de Dios en cada persona nos permita reconocernos unos a otros como dones sagrados dotados de una inmensa dignidad. Especialmente en las situaciones de conflicto, respetemos su «dignidad más profunda»1 y hagamos de la no violencia activa nuestro estilo de vida.

Este es el Mensaje para la 50 Jornada Mundial de la Paz. En el primero, el beato Papa Pablo VI se dirigió, no sólo a los católicos sino a todos los pueblos, con palabras inequívocas: «Ha aparecido finalmente con mucha claridad que la paz es la línea única y verdadera del progreso humano (no las tensiones de nacionalismos ambiciosos, ni las conquistas violentas, ni las represiones portadoras de un falso orden civil)». Advirtió del «peligro de creer que las controversias internacionales no se pueden resolver por los caminos de la razón, es decir de las negociaciones fundadas en el derecho, la justicia, la equidad, sino sólo por los de las fuerzas espantosas y mortíferas». Por el contrario, citando Pacem in terris de su predecesor san Juan XXIII, exaltaba «el sentido y el amor de la paz fundada sobre la verdad, sobre la justicia, sobre la libertad, sobre el amor».2 Impresiona la actualidad de estas palabras, que hoy son igualmente importantes y urgentes como hace cincuenta años.

En esta ocasión deseo reflexionar sobre la no violencia como un estilo de política para la paz, y pido a Dios que se conformen a la no violencia nuestros sentimientos y valores personales más profundos. Que la caridad y la no violencia guíen el modo de tratarnos en las relaciones interpersonales, sociales e internacionales. Cuando las víctimas de la violencia vencen la tentación de la venganza, se convierten en los protagonistas más creíbles en los procesos no violentos de construcción de la paz. Que la no violencia se trasforme, desde el nivel local y cotidiano hasta el orden mundial, en el estilo característico de nuestras decisiones, de nuestras relaciones, de nuestras acciones y de la política en todas sus formas.

Un mundo fragmentado

  1. El siglo pasado fue devastado por dos horribles guerras mundiales, conoció la amenaza de la guerra nuclear y un gran número de nuevos conflictos, pero hoy lamentablemente estamos ante una terrible guerra mundial por partes. No es fácil saber si el mundo actualmente es más o menos violento de lo que fue en el pasado, ni si los modernos medios de comunicación y la movilidad que caracteriza nuestra época nos hace más conscientes de la violencia o más habituados a ella. En cualquier caso, esta violencia que se comete «por partes», en modos y niveles diversos, provoca un enorme sufrimiento que conocemos bien: guerras en diferentes países y continentes; terrorismo, criminalidad y ataques armados impredecibles; abusos contra los emigrantes y las víctimas de la trata; devastación del medio ambiente.

¿Con qué fin? La violencia, ¿permite alcanzar objetivos de valor duradero? Todo lo que obtiene, ¿no se reduce a desencadenar represalias y espirales de conflicto letales que benefician sólo a algunos «señores de la guerra»?

La violencia no es la solución para nuestro mundo fragmentado. Responder con violencia a la violencia lleva, en el mejor de los casos, a la emigración forzada y a un enorme sufrimiento, ya que las grandes cantidades de recursos que se destinan a fines militares son sustraídas de las necesidades cotidianas de los jóvenes, de las familias en dificultad, de los ancianos, de los enfermos, de la gran mayoría de los habitantes del mundo. En el peor de los casos, lleva a la muerte física y espiritual de muchos, si no es de todos.

La Buena Noticia

3. También Jesús vivió en tiempos de violencia. Él enseñó que el verdadero campo de batalla, en el que se enfrentan la violencia y la paz, es el corazón humano: «Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los pensamientos perversos» (Mc 7,21). Pero el mensaje de Cristo, ante esta realidad, ofrece una respuesta radicalmente positiva: él predicó incansablemente el amor incondicional de Dios que acoge y perdona, y enseñó a sus discípulos a amar a los enemigos (cf. Mt 5,44) y a poner la otra mejilla (cf. Mt 5,39). Cuando impidió que la adúltera fuera lapidada por sus acusadores (cf. Jn 8,1-11) y cuando, la noche antes de morir, dijo a Pedro que envainara la espada (cf. Mt 26,52), Jesús trazó el camino de la no violencia, que siguió hasta el final, hasta la cruz, mediante la cual construyó la paz y destruyó la enemistad (cf. Ef 2,14-16). Por esto, quien acoge la Buena Noticia de Jesús reconoce su propia violencia y se deja curar por la misericordia de Dios, convirtiéndose a su vez en instrumento de reconciliación, según la exhortación de san Francisco de Asís: «Que la paz que anunciáis de palabra la tengáis, y en mayor medida, en vuestros corazones».3

Ser hoy verdaderos discípulos de Jesús significa también aceptar su propuesta de la no violencia. Esta —como ha afirmado mi predecesor Benedicto XVI— «es realista, porque tiene en cuenta que en el mundo hay demasiada violencia, demasiada injusticia y, por tanto, sólo se puede superar esta situación contraponiendo un plus de amor, un plus de bondad. Este "plus" viene de Dios».4

Y añadía con fuerza: «para los cristianos la no violencia no es un mero comportamiento táctico, sino más bien un modo de ser de la persona, la actitud de quien está tan convencido del amor de Dios y de su poder, que no tiene miedo de afrontar el mal únicamente con las armas del amor y de la verdad. El amor a los enemigos constituye el núcleo de la "revolución cristiana"».5

Precisamente, el evangelio del amad a vuestros enemigos (cf. Lc 6,27) es considerado como «la charta magna de la no violencia cristiana», que no se debe entender como un «rendirse ante el mal […], sino en responder al mal con el bien (cf. Rm 12,17-21), rompiendo de este modo la cadena de la injusticia».6

Más fuerte que la violencia

4. Muchas veces la no violencia se entiende como rendición, desinterés y pasividad, pero en realidad no es así. Cuando la Madre Teresa recibió el premio Nobel de la Paz, en 1979, declaró claramente su mensaje de la no violencia activa: «En nuestras familias no tenemos necesidad de bombas y armas, de destruir para traer la paz, sino de vivir unidos, amándonos unos a otros […]. Y entonces seremos capaces de superar todo el mal que hay en el mundo».7
Porque la fuerza de las armas es engañosa. «Mientras los traficantes de armas hacen su trabajo, hay pobres constructores de paz que dan la vida sólo por ayudar a una persona, a otra, a otra»; para estos constructores de la paz, Madre Teresa es «un símbolo, un icono de nuestros tiempos».8 En el pasado mes de septiembre tuve la gran alegría de proclamarla santa. He elogiado su disponibilidad hacia todos por medio de «la acogida y la defensa de la vida humana, tanto de la no nacida como de la abandonada y descartada […]. Se ha inclinado sobre las personas desfallecidas, que mueren abandonadas al borde de las calles, reconociendo la dignidad que Dios les había dado; ha hecho sentir su voz a los poderosos de la tierra, para que reconocieran sus culpas ante los crímenes —¡ante los crímenes!— de la pobreza creada por ellos mismos».9 Como respuesta —y en esto representa a miles, más aún, a millones de personas—, su misión es salir al encuentro de las víctimas con generosidad y dedicación, tocando y vendando los cuerpos heridos, curando las vidas rotas.

La no violencia practicada con decisión y coherencia ha producido resultados impresionantes. No se olvidarán nunca los éxitos obtenidos por Mahatma Gandhi y Khan Abdul Ghaffar Khan en la liberación de la India, y de Martin Luther King Jr. contra la discriminación racial. En especial, las mujeres son frecuentemente líderes de la no violencia, como, por ejemplo, Leymah Gbowee y miles de mujeres liberianas, que han organizado encuentros de oración y protesta no violenta (pray-ins), obteniendo negociaciones de alto nivel para la conclusión de la segunda guerra civil en Liberia.

No podemos olvidar el decenio crucial que se concluyó con la caída de los regímenes comunistas en Europa. Las comunidades cristianas han contribuido con su oración insistente y su acción valiente. Ha tenido una influencia especial el ministerio y el magisterio de san Juan Pablo II. En la encíclica Centesimus annus (1991), mi predecesor, reflexionando sobre los sucesos de 1989, puso en evidencia que un cambio crucial en la vida de los pueblos, de las naciones y de los estados se realiza «a través de una lucha pacífica, que emplea solamente las armas de la verdad y de la justicia».10

Este itinerario de transición política hacia la paz ha sido posible, en parte, «por el compromiso no violento de hombres que, resistiéndose siempre a ceder al poder de la fuerza, han sabido encontrar, una y otra vez, formas eficaces para dar testimonio de la verdad». Y concluía: «Ojalá los hombres aprendan a luchar por la justicia sin violencia, renunciando a la lucha de clases en las controversias internas, así como a la guerra en las internacionales».11

La Iglesia se ha comprometido en el desarrollo de estrategias no violentas para la promoción de la paz en muchos países, implicando incluso a los actores más violentos en un mayor esfuerzo para construir una paz justa y duradera.

Este compromiso en favor de las víctimas de la injusticia y de la violencia no es un patrimonio exclusivo de la Iglesia Católica, sino que es propio de muchas tradiciones religiosas, para las que «la compasión y la no violencia son esenciales e indican el camino de la vida».12

Lo reafirmo con fuerza: «Ninguna religión es terrorista».13

La violencia es una profanación del nombre de Dios.14

No nos cansemos nunca de repetirlo: «Nunca se puede usar el nombre de Dios para justificar la violencia. Sólo la paz es santa. Sólo la paz es santa, no la guerra».15

 

La raíz doméstica de una política no violenta

  1. Si el origen del que brota la violencia está en el corazón de los hombres, entonces es fundamental recorrer el sendero de la no violencia en primer lugar en el seno de la familia. Es parte de aquella alegría que presenté, en marzo pasado, en la Exhortación apostólica Amoris laetitia, como conclusión de los dos años de reflexión de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia. La familia es el espacio indispensable en el que los cónyuges, padres e hijos, hermanos y hermanas aprenden a comunicarse y a cuidarse unos a otros de modo desinteresado, y donde los desacuerdos o incluso los conflictos deben ser superados no con la fuerza, sino con el diálogo, el respeto, la búsqueda del bien del otro, la misericordia y el perdón.16 Desde el seno de la familia, la alegría se propaga al mundo y se irradia a toda la sociedad.17

Por otra parte, una ética de fraternidad y de coexistencia pacífica entre las personas y entre los pueblos no puede basarse sobre la lógica del miedo, de la violencia y de la cerrazón, sino sobre la responsabilidad, el respeto y el diálogo sincero. En este sentido, hago un llamamiento a favor del desarme, como también de la prohibición y abolición de las armas nucleares: la disuasión nuclear y la amenaza cierta de la destrucción recíproca, no pueden servir de base a este tipo de ética.18

Con la misma urgencia suplico que se detenga la violencia doméstica y los abusos a mujeres y niños.

El Jubileo de la Misericordia, concluido el pasado mes de noviembre, nos ha invitado a mirar dentro de nuestro corazón y a dejar que entre en él la misericordia de Dios. El año jubilar nos ha hecho tomar conciencia del gran número y variedad de personas y de grupos sociales que son tratados con indiferencia, que son víctimas de injusticia y sufren violencia. Ellos forman parte de nuestra «familia», son nuestros hermanos y hermanas. Por esto, las políticas de no violencia deben comenzar dentro de los muros de casa para después extenderse a toda la familia humana. «El ejemplo de santa Teresa de Lisieux nos invita a la práctica del pequeño camino del amor, a no perder la oportunidad de una palabra amable, de una sonrisa, de cualquier pequeño gesto que siembre paz y amistad. Una ecología integral también está hecha de simples gestos cotidianos donde rompemos la lógica de la violencia, del aprovechamiento, del egoísmo».19

Mi llamamiento

  1. La construcción de la paz mediante la no violencia activa es un elemento necesario y coherente del continuo esfuerzo de la Iglesia para limitar el uso de la fuerza por medio de las normas morales, a través de su participación en las instituciones internacionales y gracias también a la aportación competente de tantos cristianos en la elaboración de normativas a todos los niveles. Jesús mismo nos ofrece un «manual» de esta estrategia de construcción de la paz en el así llamado Discurso de la montaña. Las ocho bienaventuranzas (cf. Mt 5,3-10) trazan el perfil de la persona que podemos definir bienaventurada, buena y auténtica.

Bienaventurados los mansos —dice Jesús—, los misericordiosos, los que trabajan por la paz, y los puros de corazón, los que tienen hambre y sed de la justicia. Esto es también un programa y un desafío para los líderes políticos y religiosos, para los responsables de las instituciones internacionales y los dirigentes de las empresas y de los medios de comunicación de todo el mundo: aplicar las bienaventuranzas en el desempeño de sus propias responsabilidades.

Es el desafío de construir la sociedad, la comunidad o la empresa, de la que son responsables, con el estilo de los trabajadores por la paz; de dar muestras de misericordia, rechazando descartar a las personas, dañar el ambiente y querer vencer a cualquier precio. Esto exige estar dispuestos a «aceptar sufrir el conflicto, resolverlo y transformarlo en el eslabón de un nuevo proceso».20

Trabajar de este modo significa elegir la solidaridad como estilo para realizar la historia y construir la amistad social. La no violencia activa es una manera de mostrar verdaderamente cómo, de verdad, la unidad es más importante y fecunda que el conflicto. Todo en el mundo está íntimamente interconectado.21

Puede suceder que las diferencias generen choques: afrontémoslos de forma constructiva y no violenta, de manera que «las tensiones y los opuestos [puedan] alcanzar una unidad pluriforme que engendra nueva vida», conservando «las virtualidades valiosas de las polaridades en pugna».22

La Iglesia Católica acompañará todo tentativo de construcción de la paz también con la no violencia activa y creativa. El 1 de enero de 2017 comenzará su andadura el nuevo Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, que ayudará a la Iglesia a promover, con creciente eficacia, «los inconmensurables bienes de la justicia, la paz y la protección de la creación» y de la solicitud hacia los emigrantes, «los necesitados, los enfermos y los excluidos, los marginados y las víctimas de los conflictos armados y de las catástrofes naturales, los encarcelados, los desempleados y las víctimas de cualquier forma de esclavitud y de tortura».23

En conclusión

  1. Como es tradición, firmo este Mensaje el 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María. María es Reina de la Paz. En el Nacimiento de su Hijo, los ángeles glorificaban a Dios deseando paz en la tierra a los hombres y mujeres de buena voluntad (cf. Lc 2,14). Pidamos a la Virgen que sea ella quien nos guíe.

«Todos deseamos la paz; muchas personas la construyen cada día con pequeños gestos; muchos sufren y soportan pacientemente la fatiga de intentar edificarla».24 En el 2017, comprometámonos con nuestra oración y acción a ser personas que aparten de su corazón, de sus palabras y de sus gestos la violencia, y a construir comunidades no violentas, que cuiden de la casa común. «Nada es imposible si nos dirigimos a Dios con nuestra oración. Todos podemos ser artesanos de la paz».25 Vaticano, 8 de diciembre de 2016 Francisco ___________

 

1 Exhort. ap. Evangelii gaudium, 228.
2 – Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1968.
3 «Leyenda de los tres compañeros»: Fonti Francescane, n. 1469.
4 Angelus (18 febrero 2007). 5 Ibíd.
6 Ibíd. 7 Discurso al recibir el Premio Nobel de la Paz (11 diciembre 1979).
8 Homilía en Santa Marta, «El camino de la paz» (19 noviembre 2015).
9 Homilía en la canonización de la beata Madre Teresa de Calcuta (4 septiembre 2016)
10 N. 23.
11 Ibíd.
12 Discurso, Audiencia interreligiosa (3 noviembre 2016).
13 Discurso a los participantes al tercer Encuentro Mundial de los Movimientos Populares (5 noviembre 2016).
14 Cf. Discurso en el Encuentro interreligioso con el Jeque de los musulmanes del Cáucaso y con representantes de las demás comunidades religiosas del país, Bakú (2 octubre 2016).
15 Discurso, Asís (20 septiembre 2016).
16 Cf. Exhort. ap. postsin. Amoris laetitia, 90-130.
17 Ibíd., 133.194.234.
18 Cf. Mensaje con ocasión de la Conferencia sobre el impacto humanitario de las armas atómicas (7 diciembre 2014).
19 Carta Enc. Laudato si', 230.
20 Exhort. ap. Evangelii gaudium, 227.
21 Cf. Carta Enc. Laudato si', 16.117.138.
22 Exhort. ap. Evangelii gaudium, 228.
23 Carta apostólica en forma de «Motu Proprio» con la que se instituye el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (17 agosto 2016).

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viernes, 23 de diciembre de 2016

VAMOS A BELÉN

En estos días de Navidad me encanta ver Belenes y METERME en ellos. 

Muy original es el "filosófico" de la UNAV

A contemplar a ritmo de este precioso villancico de Takillakta

JAB


Y VAMOS A BELÉN a adorar al Niño Dios

a llevarle unos regalos yo le doy mi corazón (2).

. A ver al Niño Jesús he venido de Ayacucho, cuatro quesos le he traído porque yo lo quiero mucho

.Y yo desde Cusco vengo para ver a mi Niñito, con amor le he traído un ponchito y un chuyito.

Vamos a Belén...

. De los pies del Misti vengo a adorar al Rey Eterno le he traído unos buñuelos también rocotos rellenos.

Caminando muy de prisa desde Chincha he venido

a Jesús le he traído tejas, uvas y un buen vino. Vamos a Belén...

. Desde Lima he traído mazamorra para el Niño

p´a María y p´a José el turrón y el camotillo

. Los chalacos tempranillo salimos en bote al mar

pesca y pesca con la red p´a ofrecerle al Emmanuel. Vamos a Belén...

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Izara Batres Cueva - Ganadora del XXXVI Premio Mundial Fernando Rielo de Poesía Mística

 

Resultaron finalistas poetas de Argentina, El Salvador, España y Polonia


La española Izara Batres gana en Roma el Premio Mundial Fernando Rielo de Poesía Mística


Con el poemario Tríptico, la joven poeta española Izara Batres (Madrid, 1982) se ha hecho con el XXXVI Premio Mundial Fernando Rielo de Poesía Mística, celebrado el 14 de diciembre en la Embajada de España ante la Santa Sede. La dotación es de 7.000 €, la edición de la obra y una medalla conmemorativa. Doctora en Literatura por la Universidad Complutense, la ganadora cuenta ya con varios premios literarios, cinco libros publicados y antologías poéticas que la incluyen. Su obra inédita Tríptico se ha impuesto a las otras nueve finalistas, entre los que estaban poetas de reconocida trayectoria e incluso una académica de la Lengua, que presentaron poemarios de alta calidad técnica e intensidad de vivencia.


Según el Jurado del certamen, "esta obra transfigura, mediante un lenguaje poético acerado, libre de hojarasca, desnudo y transparente, la experiencia del dolor, para convertirla en cauce de encuentro con un Dios al que la poetisa se aferra febrilmente: "Ha sido necesario morir en el amor / y en el dolor / para verte, para verme, / para saber quién era". La voz lírica mantiene un tono firme, contundente, sincero, pero sin caer en el lamento desarraigado ni en la desesperanza, porque la maceración del dolor la transforma en suplicante y confiada expresión de amor: "Siento tu mano azul y dulce sobre mi herida". Al final, la ternura del amor se impone al dolor, a la purificación en puro éxtasis de claridades: "busco el cielo de tu virtud en la ternura deslumbrante / de la primavera / que nace en tus manos". Nos hace partícipes asimismo de la inspiración en la íntima experiencia de la gracia: "Yo sé que Dios está dictando mis versos, / sé que estás / y más allá de este cuerpo y este pulso, el enlace impone su sentido, / te siento en el alma".


Los otros finalistas fueron los españoles Alfonso Crespo Hidalgo (Córdoba), Antonio Díaz Tortajada (Valencia), Francisco Jiménez Carretero (Albacete), Elena Martín Otín (Madrid) y Virginia Sánchez Nuño (Ciudad Real); las salvadoreñas Carmen González Huguet (Cuscatlán) y Claudia Lorena Parada Turcios (San Salvador), la argentina Cledia Teresa Báez (Bahía Blanca) y la polaca Elzbieta Buczkowska (Zabrze).

 

El Jurado estuvo presidido por el crítico literario José Mª. López Sevillano (España), secretario permanente del Premio; Rafael Fernández Hernández (España), profesor de Literatura de la Universidad de La Laguna; Arnaldo Colasanti (Italia), poeta y crítico literario; David G. Murray (EEUU), crítico literario y experto en filología inglesa, y Alberto Giralda Cid (España), crítico literario.


En el acto de premiación, tras el saludo del Embajador de España ante la Santa Sede, Excmo. Sr. D. Eduardo Gutiérrez Sáenz de Buruaga, intervino el Presidente del Comité de Honor, el Emmo. Sr. Cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos. El Cardenal destacó que el premio es un mensaje de esperanza al hombre actual, dividido entre tantos lenguajes discordantes e incapaz de oír el grito de su corazón sediento de Dios, y que la poesía mística promueve la Verdad, Bondad y Belleza, realizada de modo absoluto en Dios, pero presente en cada persona, más allá de límites geográficos, étnicos y religiosos.

 

Por su parte, el Presidente de la Fundación Fernando Rielo, P. Jesús Fernández Hernández, en su mensaje recordó las palabras de Fernando Rielo, fundador de la fundación y premio homónimos: "Hoy más que nunca nuestra sociedad tiene necesidad del poeta místico: ese alguien que sabe elevar su experiencia de Dios a arte. No debe pasar desapercibido este hecho a aquel que se sabe cristiano, o judío, o musulmán, o budista, o, simplemente, religioso de cualquier religión." También recordó las palabras del teólogo católico, Karl Rahner, al vaticinar que el cristiano del futuro o será un 'místico' o no podrá ser cristiano, porque la espiritualidad del futuro no se apoyará en convicciones o en ambientes religiosos generalizados, sino en la experiencia de Dios y en la decisión personal.

 

El acto contó con un concierto del dúo de violines Marco Fiorini e Biancamaria Rapaccini, miembros del Quartetto di Roma, con un repertorio de Jean Marie Leclair, Henryk Wieniawski y Louis Spohr.


El premio, para obras inéditas tanto en español como en inglés, ha sido fallado en foros como la ONU; la UNESCO; el Senado francés y el Campidoglio romano. Cada año cuenta con el apoyo de un amplio Comité de Honor compuesto por académicos de la Lengua, de la Historia y de las Ciencias Morales y Políticas, así como por escritores, poetas, hispanistas y rectores universitarios.


El carácter ecuménico del premio ha hecho que lo hayan obtenido poetas de distintas confesiones cristianas, en realidad la mayoría, pero también no cristianas, demostrando la capacidad de la poesía mística para unir a las culturas y a las religiones.

 

Datos biográficos de Izara Batres (Madrid, 1982)

 

Izara Batres es Doctora en Estudios Literarios, por la Universidad Complutense de Madrid, con una tesis doctoral que mereció el sobresaliente "Cum Laude".
En 2004 recibió el premio de la Editorial Siruela por su ensayo sobre "El mundo de Sofía". En 2007 recibió el primer Premio del periódico El País, como ganadora del concurso de relatos de EP3 "Talentos", con el relato "El Paciente".


Es autora de cinco libros publicados: los poemarios Avenidas del tiempo (Vitruvio, 2009) y El fuego hacia la luz (Sial, 2011), el libro de relatos Confesiones al psicoanalista (Xorki, 2012), la novela ENC o El sueño del pez luciérnaga (Xorki, 2014) y su tesis doctoral en forma de libro de ensayo: Cortázar y París: Último round (Xorki, 2014).


Es profesora de Escritura Creativa, y también de Lengua y Literatura en la Universidad. Colabora con diversas publicaciones culturales y con una editorial madrileña.


Ha sido entrevistada sobre su poesía en medios de comunicación como Cadena SER (donde recitó sus poemas en Hoy por hoy Madrid), en La Cope (en el programa El laboratorio), en Radio Nacional de España (en los programas Continuum y Viaje al centro de la noche), en RVK (en los programas La autopista y Poetas en el aire). Sus poemas se han incluido en antologías como Poesía Hispanoamericana actual, Los poetas de la senda o Poetas siglo XXI.

 

Fragmento del poemario Tríptico

 

Madre, me dañaron en ti,
la luz se rompió contra el fondo del silencio,
y tu creación de ternura
se hizo vidrio roto y araña.
Jirones de tela azul
volaron hacia la nada del dolor
prendido en las letras.
Madre, dañaron la firmeza del abrazo,
la quietud del cielo,
y una lágrima de brisa dulce en la voz
se quebró sin ruido;
la mirada sublime ahogó su impacto,
y la oscuridad rasgó
las últimas bóvedas dulces de la tierra.
Quise romper el filo pensando en ti, Madre,
llorando por ti y en ti,
viviendo en tu amor para sanar la herida,
y en silencio, muy despacio,
recordando cómo era la luz
cuando yo sabía quién era,
te llamé, una vez más.

 

Ayer me pregunté cómo había llegado aquí.
He venido a soñar travesías.
Pero ¿no lo había hecho ya?
¿No me hechizaron estas mismas calles
que se alargan hasta el infinito?
¿No sentí piedad por este asfalto dulce
que quiere elevarse por encima de la nada?
Muchos vuelos quedaron a medias.
Las sombras nadan sobre el recuerdo de un sol
que murió en invierno,
Nos agarró este agujero en medio de la luz,
que no es,
pero no ha podido dejar de ser,
pero constantemente duele, y desgarra y grita,
Creo que me perdí aquí…
entre las calles que se hunden en la esclavitud de las aguas
y ese río que quiso ser algo más que alberca.
Dime, Padre, ¿podré llegar a ti?
La primavera canta en las avenidas,
y aún no puedo volar.


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Fernando Rielo: Fundador de los Misioneros y Misioneras Identes por Isabel Orellana

Fernando Rielo: Fundador de los Misioneros y Misioneras Identes 

Me la he leído casi de un tirón. Causa estupor la desbordante vida del protagonista -tan humana y divina a un tiempo como la de Santa Teresa-, tan bien captada, explicada y compartida por una de sus hijas espirituales, maestra en el arte de la biografía. 

Esta biografía muestra la intensa espiritualidad de Fernando Rielo, Fundador de los Misioneros Identes. Promotor de distintas fundaciones culturales y humanitarias, buscó todas las vías posibles para llevar el Evangelio a todas las gentes. Fue pensador y poeta. Tuvo tres grandes pasiones: el Padre Celestial, la Iglesia y sus hijos identes. Los distintos capítulos de esta biografía, primera que se ofrece al público, muestran los destellos de una existencia larga, de gran intensidad y riqueza, marcada por el dolor. Muchos aspectos simplemente han quedado esbozados. Otros, la mayor parte, han debido permanecer todavía inéditos. Nada de ello empaña el relato de la sucinta trayectoria vital expuesta aquí. Los rasgos del hombre que ama, que sufre, que piensa y escribe, que alienta a toda criatura que encuentra a su paso a seguir a Cristo, revelan que estamos ante en una de las vidas más apasionantes y fecundas de nuestro tiempo.¡Cuán grave es el deber que tenemos de testificar nuestra conversión al mundo! ¡Cuán grave es este deber! Esto es lo que quiere decir Jesucristo con aquello de que la luz no se puede ocultar debajo de un celemín. Esta confesión no distingue materia pequeña ni grande. Todavía más. El que no es fiel en testificar su conversión en cosas pequeñas ¿lo será, acaso, con las grandes? Estos sentimientos expuestos por Fernando Rielo al Papa Pablo VI, en una de sus numerosas cartas, rubrican su sentir y vivir. En el eje vertebral de su larga e intensa vida, dedicada a la Santísima Trinidad, a la Iglesia y a sus hijos identes, estuvo presente en todo momento la urgencia evangélica. Encarnó en sí mismo el lema del Instituto religioso fundado por él, Cree y Espera, en una fecunda existencia marcada por el anhelo de hacer todo el bien posible a cualquier ser humano, fiel al precepto de la caridad otorgado por Cristo. 
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jueves, 22 de diciembre de 2016

Fwd: EL ENCANTO DE DONAR

EL ENCANTO DE DONAR


Pues sí, seguro que estoy libre de la enfermedad parasitaria tropical de Chagas y que han pasado seis meses desde mi regreso al Perú, he vuelto a experimentar el gozo de donar con medio litro de mi sangre A +. Esto supone poder (salud, tiempo) y querer ganas. Tres cosas que en la vida estimulan para dar gracias a Dios, a la Asociación de Donantes de Sangre de Navarra que lo promueve y facilita http://www.adona.es/; y, por supuesto, al personal del Hospital de Navarra, que con su profesionalidad  te hace sentir como en tu propia casa y lo ejecuta a las mil maravillas.

Servidor, que acaba de participar en el congreso cervantino de la UNAV se sintió como el admirado Caballero de la Mancha y pensaba: "Nunca fuera caballero de damas tan bien servido como fuera Don Quijote cuando de su aldea vino; doncellas curaban del; princesas, de su rocino". Y agradezco: "Nunca fuera caballero de damas tan bien atendido como lo fuera este Don Ante cuando del Perú a Pamplona vino; enfermeras (Manuela, María) curaban ´del`, ADONA de su "cuerpino" (¡gracias, Mary Ángeles, por el bocata y cafetito!).

Desde mi primera donación por Salamanca en 1975, luego en Valladolid y el Perú, debo andar por las 100. Hoy 22 de diciembre, después de donar, me siento como el premiado por el gordo de la lotería.

Animo a todo el que pueda no se prive de tal oportunidad. Santa y feliz Navidad

José Antonio Benito


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Video homenaje a Manolo

"¡Cómo no creer!. Señor de los Milagros

 

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