martes, 21 de mayo de 2013

GREDOS EN EL CORAZÓN DE DON MIGUEL DE UNAMUNO

Mi buen amigo Jesús Amado ha preparado un bello folleto titulado "Ven, amigo" fruto de   su  vivencia montañera y sus meditaciones mañaneras. En la presentación culmina con el recuerdo de Miguel de Unamuno, el poeta de Gredos, el que escribió desde su destierro en París este recuerdo: "Nunca olvidaré una noche en que, durmiendo en el santo suelo de mi patria, sobre la tierra misma, en una de las cumbres españolas, me sorprendió antes del alba una tormenta. Viendo ceñir los relámpagos a los picachos de Gredos, se me reveló el Dios de mi patria, el Dios de España, como Yahvé se les reveló a los israelitas tronando y relampagueando en las cimas del Sinaí".

 

He aquí, pues, lo que bellamente escribió Unamuno de nuestro santuario de Gredos:

No, no es Gredos aquella cordillera;

son nubes del confín, nubes de paso

que de oro viste el sol desde el ocaso;

sobre la mar, no roca: bruma huera.

 

Gredos, que en la robusta primavera

de mi vida llenó de mi alma el vaso

con visiones de gloria, que hoy repaso

junto a este mar que canta la gotera.

 

¡Aquel silencio de la inmoble roca

llena de gesto de cordial denuedo!

¡Aquel silencio de la inmensa boca

 

del cielo, en que ponía sello el dedo

del Almanzor! ¡En su uña al paso choca

y se rompe la sierra de remedo!


                           


Leer todo...

RE: SEDES SAPIENTIAE, SEDE DE LA SABIDURÍA

Muchas gracias, José Antonio.

Muy oportuno.

Saludos.

 

Mag. Kristhian Ayala Calderón

Jefe de la Oficina de Promoción e Imagen Institucional

Universidad Católica Sedes Sapientiae – UCSS

(51-1)533-0008 / 533-2555 anexo 274

www.ucss.edu.pe

 

 

De: Jose Antonio Benito Rodriguez [mailto:joseantoniobenito1@gmail.com]
Enviado el: martes, 21 de mayo de 2013 7:02
Para: angelosantamaria.joseblog@blogger.com; Ayala Calderón, Kristhian Oliver; obispo@obispadocarabayllo.org.pe; Secretaria Facultad Ciencias de la Educación; Contini Giuliana
Asunto: SEDES SAPIENTIAE, SEDE DE LA SABIDURÍA

 

http://oraciondelmilitante.blogspot.com/

 

Les comparto esta dirección a la que se pueden suscribir y que vienen como anillo al dedo a cuantos tenemos a la SEDES SAPIENTIAE como Madre y Maestra.

22/05/2013, Miércoles de la séptima semana de Tiempo Ordinario

Lectura del libro del Eclesiástico (4, 12-19)

La sabiduría instruye a sus hijos, estimula a los que la comprenden. Los que la aman, aman la vida, los que la buscan alcanzan el favor del Señor; los que la retienen consiguen gloria del Señor, el Señor bendecirá su morada; los que la sirven, sirven al Santo, Dios ama a los que la aman. Quien me escucha juzgará rectamente, quien me hace caso habitará en mis atrios; disimulada caminaré con él, comenzaré probándolo con tentaciones; cuando su corazón se entregue a mí, volveré a él para guiarlo y revelarle mis secretos; pero, si se desvía, lo rechazaré y lo encerraré en la prisión; si se aparta de mí, lo arrojaré y lo entregaré a la ruina.

Salmo responsorial (Sal 118, 165. 168. 171. 172. 174. 175)

R. Mucha paz tienen los que aman tus leyes, Señor.

Mucha paz tienen los que aman tus leyes, y nada los hace tropezar. R.

Guardo tus decretos, y tú tienes presentes mis caminos. R.

De mis labios brota la alabanza, porque me enseñaste tus leyes. R.

Mi lengua canta tu fidelidad, porque todos tus preceptos son justos. R.

Ansío tu salvación, Señor; tu voluntad es mi delicia. R.

Que mi alma viva para alabarte, que tus mandamientos me auxilien.R.

Lectura del santo evangelio según san Marcos (9, 38-40)

En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús: -«Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros». Jesús respondió: -«No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mi. El que no está contra nosotros está a favor nuestro».

 

Miércoles de la séptima semana de Tiempo Ordinario – Puntos de oración

La lectura del libro del Eclesiástico, que estamos recorriendo esta semana nos va mostrando la sabiduría de Dios. En los puntos para la oración podemos centrarnos en la primera lectura de hoy. Pidamos luz al Espíritu Santo para que nos alcance uno de sus siete dones, precisamente el de Sabiduría, para que ahondemos en la Palabra de Dios y la saboreemos. 

La sabiduría, maestra y madre. La lectura nos presenta la sabiduría como una maestra y como una madre, que enseña a sus discípulos e hijos. La relación con la sabiduría (como con toda realidad educativa y materno-filial) es recíproca, es un diálogo. Fijémonos en los verbos de este pasaje. (a) La sabiduría instruyeestimula a sus hijos. Y (b) nosotros, como hijos-discípulos, hemos de amar, buscar, retener y servir a la sabiduría. La consecuencia de este diálogo es que alcanzamos así elfavor, la gloria, la bendición y el amor de Dios. O como afirma el salmo responsorial (que es como un eco de la primera lectura), la paz: “mucha paz tienen los que aman tus leyes, Señor”. ¿Nos sentimos así, en los brazos de Dios, que nos cuida, que nos instruye, que nos estimula? ¿Le correspondemos con la búsqueda de su voluntad, con el “en todo amar y servir” ignaciano de los Ejercicios Espirituales? ¿Experimentamos su paz, esa paz que no puede dar el mundo, cuando vivimos buscando y uniéndonos a Dios mismo que es la Sabiduría?

María, discípula y maestra, hija y madre de la Sabiduría. Desde el siglo XII se refieren a la Virgen en las letanías los títulos de madre de la sabiduría, trono de la sabiduría, fuente de la sabiduría y casa de la sabiduría. ¡Qué sugerentes son todas estas imágenes! Podemos saborearlas en la oración y plantearnos por qué se las aplicamos en sentido propio a María.

María es madre de la Sabiduría, en doble sentido: biológico, porque Ella llevó en su seno y dio a luz a Jesucristo, la Sabiduría de Dios, y en sentido espiritual, porque acogió siempre la voluntad de Dios: “he aquí la esclava del Señor; hagáse en mí según tu palabra” (Lc 1, 38). Ella, como señaló san Agustín, llevó a Jesús antes en el corazón que en su seno.

Una de las actitudes de la sabiduría, como vimos, es la retención: “los que la retienen consiguen la gloria del Señor”. Y María es precisamente la mujer que "guarda y medita en su corazón" los misterios de la vida de Jesús (cf. Lc. 2, 19 y 51). Ella, invadida por la sabiduría del Padre, capta y saborea desde la fe el plan amoroso de Dios, y prorrumpe en el canto del Magnificat. Juan Pablo II nos enseñó que: “María, acogiendo y meditando en su corazón acontecimientos que no siempre puede comprender (cf. Lc 2, 19), se convierte en el modelo de todos aquellos que escuchan la palabra de Dios y la cumplen (cf. Lc 11, 28) y merece el título de «Sede de la Sabiduría». Esta Sabiduría es Jesucristo mismo, el Verbo eterno de Dios, que revela y cumple perfectamente la voluntad del Padre (cf. Hb 10, 5-10)”.María aparece en muchas imágenes como trono o sede de la Sabiduría: Ella sostiene en sus manos o en sus rodillas, a modo de trono, a Jesús Niño, que nos mira y nos bendice.

María es fuente de la Sabiduría, porque nadie como Ella se ha llenado de la sabiduría de su Hijo y la enseña y transmite a quien se le confía: “Haced lo que Él os diga” (Jn 2, 5). La sabiduría humana se adquiere por la reflexión y el estudio. Pero existe otra sabiduría, que brota como don del Espíritu Santo. Es un saber que, como dice Santo Tomás de Aquino, surge de la unión con Dios, de la experiencia y de la intimidad con Él. En el Evangelio vemos que María vive unida al Verbo de una forma única: está compenetrada con Él, habitada por Él, al mismo tiempo que Ella le sirve de refugio y hogar. María es así, a la vez, casa de la Sabiduría.

Una historia. Cuentan que un joven universitario coincidió en el tren con un anciano y que al darse cuenta de que éste iba rezando el rosario le interrumpió para decirle: “¿por qué, en lugar de rezar el rosario, no dedica el tiempo a aprender e instruirse algo más? Yo me ofrezco a enviarle algún libro para que se instruyera...” El señor mayor le dijo: “le agradecería que me enviara el libro a esta dirección”, y le dio su tarjeta, en la que se leía: “Dr. Luis Pasteur, Instituto de Ciencias de París”. La historia no cuenta la cara que se le quedó al joven, pero lo imaginamos. Y es que Pasteur unía en sí la sabiduría humana y la divina, que encontraba en María, casa, fuente, trono y madre de la Sabiduría.

Oración finalPadre Santo, Dios eterno, que quisiste poner el trono real de tu Sabiduría en santa María virgen, ilumina a tu Iglesia con la luz de la Palabra de vida, para que resplandezca con la fuerza de la verdad y alcance gozosa el pleno conocimiento de tu amor.

Leer todo...

SEDES SAPIENTIAE, SEDE DE LA SABIDURÍA

http://oraciondelmilitante.blogspot.com/


Les comparto esta dirección a la que se pueden suscribir y que vienen como anillo al dedo a cuantos tenemos a la SEDES SAPIENTIAE como Madre y Maestra.

22/05/2013, Miércoles de la séptima semana de Tiempo Ordinario

Lectura del libro del Eclesiástico (4, 12-19)

La sabiduría instruye a sus hijos, estimula a los que la comprenden. Los que la aman, aman la vida, los que la buscan alcanzan el favor del Señor; los que la retienen consiguen gloria del Señor, el Señor bendecirá su morada; los que la sirven, sirven al Santo, Dios ama a los que la aman. Quien me escucha juzgará rectamente, quien me hace caso habitará en mis atrios; disimulada caminaré con él, comenzaré probándolo con tentaciones; cuando su corazón se entregue a mí, volveré a él para guiarlo y revelarle mis secretos; pero, si se desvía, lo rechazaré y lo encerraré en la prisión; si se aparta de mí, lo arrojaré y lo entregaré a la ruina.

Salmo responsorial (Sal 118, 165. 168. 171. 172. 174. 175)

R. Mucha paz tienen los que aman tus leyes, Señor.

Mucha paz tienen los que aman tus leyes, y nada los hace tropezar. R.

Guardo tus decretos, y tú tienes presentes mis caminos. R.

De mis labios brota la alabanza, porque me enseñaste tus leyes. R.

Mi lengua canta tu fidelidad, porque todos tus preceptos son justos. R.

Ansío tu salvación, Señor; tu voluntad es mi delicia. R.

Que mi alma viva para alabarte, que tus mandamientos me auxilien.R.

Lectura del santo evangelio según san Marcos (9, 38-40)

En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús: -«Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros». Jesús respondió: -«No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mi. El que no está contra nosotros está a favor nuestro».

 
Miércoles de la séptima semana de Tiempo Ordinario – Puntos de oración

La lectura del libro del Eclesiástico, que estamos recorriendo esta semana nos va mostrando la sabiduría de Dios. En los puntos para la oración podemos centrarnos en la primera lectura de hoy. Pidamos luz al Espíritu Santo para que nos alcance uno de sus siete dones, precisamente el de Sabiduría, para que ahondemos en la Palabra de Dios y la saboreemos. 

La sabiduría, maestra y madre. La lectura nos presenta la sabiduría como una maestra y como una madre, que enseña a sus discípulos e hijos. La relación con la sabiduría (como con toda realidad educativa y materno-filial) es recíproca, es un diálogo. Fijémonos en los verbos de este pasaje. (a) La sabiduría instruyeestimula a sus hijos. Y (b) nosotros, como hijos-discípulos, hemos de amar, buscar, retener y servir a la sabiduría. La consecuencia de este diálogo es que alcanzamos así elfavor, la gloria, la bendición y el amor de Dios. O como afirma el salmo responsorial (que es como un eco de la primera lectura), la paz: "mucha paz tienen los que aman tus leyes, Señor". ¿Nos sentimos así, en los brazos de Dios, que nos cuida, que nos instruye, que nos estimula? ¿Le correspondemos con la búsqueda de su voluntad, con el "en todo amar y servir" ignaciano de los Ejercicios Espirituales? ¿Experimentamos su paz, esa paz que no puede dar el mundo, cuando vivimos buscando y uniéndonos a Dios mismo que es la Sabiduría?

María, discípula y maestra, hija y madre de la Sabiduría. Desde el siglo XII se refieren a la Virgen en las letanías los títulos de madre de la sabiduría, trono de la sabiduría, fuente de la sabiduría y casa de la sabiduría. ¡Qué sugerentes son todas estas imágenes! Podemos saborearlas en la oración y plantearnos por qué se las aplicamos en sentido propio a María.

María es madre de la Sabiduría, en doble sentido: biológico, porque Ella llevó en su seno y dio a luz a Jesucristo, la Sabiduría de Dios, y en sentido espiritual, porque acogió siempre la voluntad de Dios: "he aquí la esclava del Señor; hagáse en mí según tu palabra" (Lc 1, 38). Ella, como señaló san Agustín, llevó a Jesús antes en el corazón que en su seno.

Una de las actitudes de la sabiduría, como vimos, es la retención: "los que la retienen consiguen la gloria del Señor". Y María es precisamente la mujer que "guarda y medita en su corazón" los misterios de la vida de Jesús (cf. Lc. 2, 19 y 51). Ella, invadida por la sabiduría del Padre, capta y saborea desde la fe el plan amoroso de Dios, y prorrumpe en el canto del Magnificat. Juan Pablo II nos enseñó que: "María, acogiendo y meditando en su corazón acontecimientos que no siempre puede comprender (cf. Lc 2, 19), se convierte en el modelo de todos aquellos que escuchan la palabra de Dios y la cumplen (cf. Lc 11, 28) y merece el título de «Sede de la Sabiduría». Esta Sabiduría es Jesucristo mismo, el Verbo eterno de Dios, que revela y cumple perfectamente la voluntad del Padre (cf. Hb 10, 5-10)".María aparece en muchas imágenes como trono o sede de la Sabiduría: Ella sostiene en sus manos o en sus rodillas, a modo de trono, a Jesús Niño, que nos mira y nos bendice.

María es fuente de la Sabiduría, porque nadie como Ella se ha llenado de la sabiduría de su Hijo y la enseña y transmite a quien se le confía: "Haced lo que Él os diga" (Jn 2, 5). La sabiduría humana se adquiere por la reflexión y el estudio. Pero existe otra sabiduría, que brota como don del Espíritu Santo. Es un saber que, como dice Santo Tomás de Aquino, surge de la unión con Dios, de la experiencia y de la intimidad con Él. En el Evangelio vemos que María vive unida al Verbo de una forma única: está compenetrada con Él, habitada por Él, al mismo tiempo que Ella le sirve de refugio y hogar. María es así, a la vez, casa de la Sabiduría.

Una historia. Cuentan que un joven universitario coincidió en el tren con un anciano y que al darse cuenta de que éste iba rezando el rosario le interrumpió para decirle: "¿por qué, en lugar de rezar el rosario, no dedica el tiempo a aprender e instruirse algo más? Yo me ofrezco a enviarle algún libro para que se instruyera..." El señor mayor le dijo: "le agradecería que me enviara el libro a esta dirección", y le dio su tarjeta, en la que se leía: "Dr. Luis Pasteur, Instituto de Ciencias de París". La historia no cuenta la cara que se le quedó al joven, pero lo imaginamos. Y es que Pasteur unía en sí la sabiduría humana y la divina, que encontraba en María, casa, fuente, trono y madre de la Sabiduría.

Oración finalPadre Santo, Dios eterno, que quisiste poner el trono real de tu Sabiduría en santa María virgen, ilumina a tu Iglesia con la luz de la Palabra de vida, para que resplandezca con la fuerza de la verdad y alcance gozosa el pleno conocimiento de tu amor.

Leer todo...

domingo, 19 de mayo de 2013

MARÍA: MADRE, MAESTRA Y AUXILIADORA. P. Vicente Santilli, SDB, Lima mayo 2013

Magnífica conferencia pronunciada a la FENIS, Lima 19 DE MAYO 2013 por el P. Vicente Santilli

 MARÍA: MADRE,  MAESTRA Y AUXILIADORA

 

"Junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre María de Cleofás y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y al lado al discípulo amado dice a su madre:

"Mujer, ahí tienes a tu hijo. Después dice al discípulo: Ahí tienes a tu madre. Y desde aquel momento el discípulo se la llevó a su casa".( Jn 19, 25-27)

 

 

1.   María, el rostro más bello de la Iglesia

 

Si los Santos son el rostro mejor de la Iglesia, con mayor intensidad brilla el de la Virgen María. Desde el momento que se asemeja más a Jesús. Ella es también modelo e imagen joven de la Iglesia. Ella tiene mucho que enseñarnos en nuestra peregrinación por el mundo hacia la casa del Padre. Ella, como madre vigilante nos ayuda, aun en medio de tantas miserias y debilidades, a mantenernos limpios de la corrupción que nos ataca por todos los lados.

 

María de Nazaret es la criatura que logró realizar más plenamente el proyecto de Dios en su vida. Fue llena de gracia y del Espíritu Santo. Y se nos presenta como modelo e icono de la vida del cristiano. Ella acepta incondicionalmente la invitación del Ángel, y con alegría, sin encerrarse en sí misma en forma narcisista,  inmediatamente, se pone en camino para ayudar a su prima Isabel, necesitada de su servicio. Y así como  formó en su seno al Hijo de Dios, nos puede educar a nosotros hasta configurarnos con su Hijo Jesús.

Don Bosco se puso a su escuela… Fue dócil a sus enseñanzas. Hoy sabemos que la Maestra y el discípulo, fueron extraordinarios. Contribuyeron grandemente a rejuvenecer el rostro de la Iglesia del siglo XIX, lleno de grandes problemas. Esto es lo que nos toca realizar ahora a cada uno. Para esto debemos acogerla en casa.

 

En esta charla, quisiera tocar tres puntos:

a)      María, fundadora de la Congregación,

b)      El santuario de María Auxiliadora, construido por Don Bosco como gratitud,

c)      y nuestro empeño en vivir y difundir la devoción a la Virgen.

 

2.   María, fundadora de la Obra salesiana

Sueño de los 9 años:

Conocemos el ambiente: un grupo de muchachos que blasfemaban y Juanito se lanza en medio de ellos para hacerlos callar a gritos y puñetazos.

Antes aparece una persona venerable, vestido solemnemente. Lo llama por nombre. Le da la tarea de guiar a esos muchachos no con golpes, sino con la mansedumbre y la caridad. Él se escusa. El personaje le habla de ciencia y que le dará una Maestra. A la pregunta ¿quién es usted?, el personaje le dice: mi nombre, pregúntaselo a mi Madre. Aquí aparece la Señora. Lo toma bondadosamente de la mano. Ve que en lugar de los muchachos han aparecido animales. Y la Señora le dice: Éste es el campo en el que debes trabajar. Hazte humilde, fuerte y robusto. Los animales se transforman en corderos, y la Señora le dice que él debe hacerlo con sus hijos. No entiende y llora. Ella poniéndole la mano sobre la cabeza: a su debido tiempo lo comprenderás todo, le dice.

 

Solo tres frases de Don Bosco:

* 26 de enero de 1854: "La Virgen quiere que comencemos una sociedad. Nos llamaremos salesianos".

* 1864, después de narrar el sueño de la pérgola de rosas, con énfasis Don Bosco afirma: "Es la Virgen la que quiere nuestra Congregación".

* En 1862 en una conversación con Juan Cagliero había dicho: "María Santísima es la fundadora y será la sostenedora de nuestras obras" (MB VII, 334).

Esta convicción va creciendo progresivamente según se van verificando los acontecimientos ordinarios y extraordinarios en los que Don Bosco toca con mano la intervención de la Virgen.

 

a)    Inmaculada y Auxiliadora

Don Bosco empieza su obra con la devoción a la Consolata, que en Turín era la devoción más difundida. Él mismo por muchos años va todos los días a confesar en el santuario de la Consolata. A partir de 1854, año en que se definió el dogma de la Inmaculada, Don Bosco se orienta ya hacia esta devoción, tanto más que en el día de la Inmaculada, con una sencilla Ave María había empezado su obra. Desde entonces, la fiesta de la Inmaculada fue siempre muy solemne. Se inspiraba en ella para inculcar la virtud de la pureza, de la rectitud  y transparencia a los jóvenes y a sus hijos.

 

Posteriormente, Don Bosco tuvo la idea de construir una grande iglesia a la Virgen. Quien da testimonio de ello es Don Pablo Albera (estamos en el año 1862).

 

"Un sábado del mes de diciembre, tal vez el día 6, Don Bosco, habiendo terminado de confesar a los jóvenes, cerca de las 11 de la noche, bajó a la cena en el comedor cercano a la cocina. Don Bosco estaba muy pensativo. El clérigo Álbera estaba solo con él, cuando Don Bosco le confió: yo he confesado tanto y, en realidad, casi no sé qué habré dicho o hecho, porque una idea me apremiaba permanentemente y me distraía. Yo pensaba: nuestra iglesia es demasiado pequeña;  no puede acoger a todos los jóvenes, a menos que estén todos apretujados. Por lo tanto construiremos otra más bella y más grande, que sea magnífica. Le daremos el título: 'iglesia de María santísima Auxiliadora'. No tengo ni un centavo, ni sé de donde tomaremos el dinero, pero esto no importa. Si Dios la quiere se hará. Yo intentaré y si no se logra hacer, la vergüenza del fracaso será toda para Don Bosco. Y que la gente diga: coepit aedificare et non potuit consummare" (MB 7,333-334)

 

En realidad ya desde 1844, cuando iba peregrinando de una parte a otra con los muchachos para encontrar un lugar estable, tuvo un sueño que rememoraba el de los 9 años. La Señora lo llevó a un "campo sembrado de maíz, papas, coles, remolachas y otras muchas verduras.

 

-          Observa de nuevo, me dijo.

Lo hice. Entonces pude contemplar una iglesia estupenda y alta. La orquesta y la música instrumental y vocal me invitaban a cantar la misa. En el interior de la iglesia había una franja blanca en la que estaba escrito con caracteres cubitales: "Esta es mi casa, de aquí saldrá mi gloria" (MO 186).

 

El sueño se había repetido el año siguiente, con un particular más: la iglesia habría surgido en el "lugar donde los gloriosos mártires de Turín Adventor, Solutor  y Octavio sufrieron su martirio" (MB 2,229). Naturalmente, estos sueños Don Bosco los comprendería solo posteriormente, viendo el desarrollo de su obra, signo tangible de la asistencia divina y de la presencia de María.

 

 

b)    Los orígenes históricos del título de "Auxiliadora"

El título de Auxiliadora ya había sido introducido en las letanías lauretanas a fines del siglo 16. Y era venerado también en Turín donde existía muy activa una hermandad bajo este nombre  en la iglesia de san Francisco de Paula. Pío VII en 1815, de regreso de su prisión napoleónica, retomó este título mariano para agradecer a María auxilio de la Iglesia y de los cristianos, instituyendo la fiesta para el 24 de mayo.

 

Se perfilaban tiempos nada fáciles. Efectivamente, el historiador Santiago Martina escribe que a mediados de 1880 la historia de la Iglesia se caracterizaba "por un choque violento entre lo viejo y lo nuevo, entre las estructuras de una sociedad oficialmente cristiana y la afirmación, cada vez más decidida, de la ciudad secular. Surge el espectáculo de un período crucial en la historia de la Iglesia que plantea de nuevo los términos de la confrontación entre el cristianismo y las culturas de las diversas épocas históricas con las que hubo de enfrentarse".

 

Uno de los momentos más agudos de este "violento encuentro" es la cuestión de Roma y del Estado Pontificio que parecía irremediablemente destinado  a ser conquistado por el "Reino de Italia".  Los obispos de Umbría, el 2 de febrero de 1860, invitan a los fieles a rogar a Dios "por intercesión del Corazón inmaculado de María Madre de Dios, Auxiliadora de los cristianos".

 

En este contexto en 1862, se dan los hechos de Espoleto. "La Virgen desde una antigua imagen de una iglesia en ruinas, cerca de Spoleto,  había hablado a un niño de 5 años y empezaba a conceder favores y gracias especiales. La noticia se divulgó rápidamente, despertando entusiasmo. Las peregrinaciones se multiplicaron desmesuradamente en el giro de pocos días. El arzobispo de Espoleto, monseñor Juan Bautista Arnaldi, impresionado por la cantidad de gente que allí acudía y por la piedad que allí se había suscitado, decretó que a la sagrada imagen le fuese dado el título de Auxilium Chrsitianorum, y se volvió un entusiasta difusor de los hechos y del culto a la Auxiliadora". (A. Giraudo).

 

Estos hechos se sucedieron en un clima de tensión entre Iglesia y Estado. El poder temporal del Papa estaba llegando a su fin. Pero Espoleto había sido sede episcopal de Pío IX y las apariciones animaban a los católicos italianos: el Señor no abandonaba su Iglesia y la protegía por medio de su santísima Madre.

 

"La Auxiliadora había sido definida por monseñor Arnaldi "astro luciente que brilla en  la oscuridad de los tiempos, protectora de la Iglesia católica, consoladora del romano Pontífice, calumniado y combatido de mil formas por los enemigos de la fe, batallera fortísima, terror del infierno, salvadora del pueblo fiel, refugio de los atribulados, esperanza de triunfo de la Iglesia y de su Augusta cabeza". (A. Giraudo).

En Turín las páginas del periódico Armonía, dieron amplia difusión a estos hechos. Don Bosco se interesa de lo sucedido y se llena de entusiasmo porque el título de Auxiliadora le parecía el más apto para manifestar su reconocimiento a la Virgen por todas las ayudas recibidas. Fue también en estas circunstancias que tuvo el sueño de las dos columnas. Teniendo como referentes  los signos que había tenido en sueños y visiones anteriores, prepara los planos para la edificación del Santuario de María Auxiliadora. No dispone de medios económicos, como él había dicho, pero está convencido que la misma Virgen edificaría su casa. "La Virgen pensará en hacer que llegue el dinero necesario", dice al maestro de obras. Y luego a confiará a los salesianos: "Cada ladrillo de esta iglesia es una gracia de la Virgen".

 

3.   Santuario de María Auxiliadora

 

Don Bosco cuando se proponía algo, lo realizaba. Sopesaba las cosas, pero se lanzaba con audacia. No se asustaba ante las dificultades, porque lo que lo empujaba era la fe en Dios y en su divina Providencia. Es por eso que, sin tener una mínima base económica se lanzó a la empresa.

Antes tuvo que adquirir el terreno del seminario que él mismo en 1854 había vendido a los Rosminianos. Todo se concluyó el 11 de febrero de 1863. Recordemos que el 11 de febrero de 1858 hubo la primera aparición en Lourdes. Él confía en los bienhechores y al apoyo de las autoridades, enviando cartas a todo el mundo.

Para el proyecto llamó antes una comisión de arquitectos, y luego, viendo que cada uno quería imponer su propio proyecto y que las discusiones no terminaban nunca, confió todo al ingeniero Antonio Spezia, el mismo que había  hecho la capilla Pinardi.

Los trabajos fueron confiados al empresario Carlos Buzzetti, antiguo oratoriano. Entre el terreno y otras adquisiciones, en mayo de 1863 había gastado 4 mil liras. Pero, poco a poco se fue avanzando. No solo Don Bosco se movía para conseguir el dinero, sino también para la aprobación. El diseño de la iglesia fue sometido al examen del canónico Lorenzo Gastaldi, quien lo aprobó y sugirió algunas modificaciones funcionales que en parte fueron aceptadas.

 

Es conocido el hecho del primer pago que hizo Don Bosco a Buzzetti. Lo llamó y le dijo:

     "Quiero darte enseguida un adelanto para los grandes trabajos. No sé si será mucho, pero es todo lo que tengo. Y hablando sacó su monedero, lo abrió y lo vació en las manos de capataz, que pensaba de llenarlas de monedas de oro. En cambio ¡cuál no fue la sorpresa de él y de los que lo acompañaban cuando vieron que había solo 8 céntimos! Y Don Bosco, sonriendo añadió: -Quédate tranquilo; la Virgen pensará a proveer el dinero necesario para su iglesia. Yo seré solo el instrumento, el cajero-. Y dirigiéndose a los que estaban a su lado, concluyó: -¡verán!" (MB 7,652).

 

A pesar de la crisis del estado italiano y otros problemas, Don Bosco siguió adelante confiando en la Virgen. El primer milagro por intercesión de María fue el del banquero Cotta, conseguido de manera asombrosa.

El senador Cotta estaba muy enfermo. Los médicos no le daban ninguna esperanza. Don Bosco lo fue a visitar y el enfermo con un hilo de voz le dice que le queda poco tiempo y luego debe partir para la eternidad.

-          No, senador, le responde Don Bosco. La Virgen necesita de usted en este mundo. Usted tiene que vivir para ayudarme a construir su iglesia.

-          No hay esperanza -suspira el anciano-.

Don Bosco lo tranquiliza y le dice:

¿Y qué haría si María Auxiliadora le concediese la gracia de curar?

El senador sonriendo, apuntó con dos dedos hacia Don Bosco: "Dos mil liras. Si sano pagaré dos mil liras durante seis meses para la iglesia de Valdocco".

"Pues bien, -dice don Bosco- yo voy a hacer rezar a mis muchachos y le espero completamente curado.

Tres días después el senador ya curado, acudió donde Don Bosco. "Aquí estoy -dijo a Don Bosco-. La Virgen me curado y he venido a pagar mi primera deuda" (Cf T. Bosco).

Así Don Bosco, confiando en la ayuda de María, pudo levantar el templo de María Auxiliadora.

 

c)    Nuestro compromiso: Conocer a María, amarla, imitarla, difundir su devoción.

Leer todo...

sábado, 18 de mayo de 2013

EL ESPÍRITU SANTO ESTÁ. VIGILIA DE PENTECOSTÉS

Reflexión dominical 19.05.13

EL ESPÍRITU SANTO ESTÁ

 "El que tenga sed, que venga a mí y beba el que cree en mí; como dice la Escritura: "de sus entrañas manaran ríos de agua viva".

Es el mismo san Juan quien explica que Jesús "dijo esto refiriéndose al Espíritu, que habían de recibir los que creyeran en Él".

Y hay algo más interesante en la explicación, como Jesús no había sido glorificado con su resurrección y ascensión, todavía no se había dado el Espíritu a los suyos.

Pues sí, amigos, muchas veces prometió Jesús el Espíritu Santo y al fin llegó. Y llegó el día de Pentecostés cuando estaban todos reunidos en el mismo lugar. Hoy lo celebramos:

Un fuerte ruido, como de viento recio, unas llamas de fuego, y el alboroto del don de lenguas fueron los signos externos con que el Espíritu Santo manifestó su presencia.

El fruto fue grande.

Aquellos cobardes comenzaron a evangelizar con valentía, predicando que las autoridades del pueblo habían matado a Jesús pero Dios cumplió su promesa resucitándolo. Ellos eran testigos.

Desde entonces, de una manera especial, el Espíritu sigue actuando en la Iglesia de Jesús.

Él la lleva de la mano hacia la Parusía.

Es Él quien la embellece y purifica a diario.

Si examinamos la Escritura nos damos cuenta de cómo fue el Espíritu quien condujo al mismo Jesús: lo encarnó, lo llevó al desierto, a Galilea y, finalmente, a Jerusalén, donde debía ser crucificado. El mismo Espíritu lo resucitó.

También condujo a María a la fecundidad virginal y la fue transformando en la amada de Dios.

Siempre abierta, como una esclava, para hacer la voluntad del Padre.

En la liturgia de hoy vemos cómo también transformó a los apóstoles.

Los llenó de dones y valentía hasta el punto de conducirlos hasta el martirio. Es Él mismo el que ilumina también hoy a la Iglesia, es decir, a cada uno de los que formamos parte del cuerpo místico de Cristo, haciéndonos hijos de Dios. Por eso podemos llamar Abbá, Padre, al mismo Dios.

Y si queremos saber lo que hace continuamente el Espíritu Santo, nos lo dice el Vaticano II en este Año de la Fe:

"Con la fuerza del Evangelio rejuvenece la Iglesia, la renueva incesantemente y la conduce a la unión consumada con su Esposo. En efecto, el Espíritu y la Esposa dicen al Señor Jesús ven. Y así toda la Iglesia aparece (según dicen los santos padres) como "un pueblo reunido en virtud de la unidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo".

En el Evangelio de hoy Jesús nos dice "si me amáis guardaréis mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que os dé otro Defensor que esté siempre con vosotros".

Es preciso tener esto en cuenta ya que podemos perder el don más maravilloso que Dios nos ha dado por medio de Jesús.

Y más adelante el Señor continúa: "El Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho".

Es por tanto el Espíritu Santo quien llena nuestra inteligencia "enseñándonos" y nuestro corazón "recordándonos".

Este día de Pentecostés será una riqueza muy especial para ti, si respondes a estas preguntas u otras que tú mismo te puedes hacer en oración:

¿Conoces la obra del Espíritu Santo en la Iglesia?

¿Sabes que el Espíritu Santo nos hace a todos un cuerpo con Cristo, Él la cabeza y nosotros los miembros?

¿Sabes las maravillas que Dios ha hecho en tu alma, desde el bautismo, por medio del Espíritu Santo?

¿Se lo has agradecido?

Con la Iglesia repitamos hoy estas invocaciones:

"Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles…"

"Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la paz de la tierra".

 

José Ignacio Alemany Grau, obispo

-- 
Leer todo...

EN PENTECOSTÉS, 19 DE MAYO, FIESTA DE SAN CELESTINO V, EL PAPA DIMISIONARIO CANONIZADO HACE 700 AÑOS

Providencial que el día de Pentecostés, coincida con la fiesta de San Celestino V - último papa "dimisionario" antes de Benedicto XVI- canonizado el 5 de mayo de 1313, hace por tanto 700 años.

Les comparto la bella homilía de Benedicto XVI cuando visitó sus reliquias con ocasión de los 800 años de su nacimiento, así como un extenso artículo de "Enciclopedia Católica"

http://infocatolica.com/blog/buhardilla.php/1007040522-benedicto-xvi-y-celestino-v (4-julio-2010)

El Papa Benedicto XVI visitó hoy la ciudad de Sulmona, en Italia, y por segunda vez en su Pontificado, oró ante los restos de San Pedro Celestino V, el Pontífice que ha pasado a la historia precisamente por su renuncia al ministerio pontificio. Con ocasión de los 800 años de su nacimiento, Benedicto XVI quiso rendir homenaje nuevamente a su ilustre Predecesor; ya lo había hecho el año pasado cuando, al visitar L'Aquila luego del terremoto, se detuvo en oración frente a sus restos y dejó allí como don el palio que se le había impuesto el 24 de abril de 2005 en la solemne inauguración de su ministerio. Quisiéramos retomar la parte central de su bellísima homilía, en la que Benedicto XVI quiso recoger de la vida de San Celestino V algunas enseñanzas válidas para nuestros días.

***

¡Queridos amigos! Mi visita tiene lugar con ocasión del Año Jubilar especial convocado por los obispos del Abruzzo y de Molise para celebrar los ochocientos años del nacimiento de san Pedro Celestino. Sobrevolando vuestro territorio, he podido contemplar la belleza del paisaje y, sobre todo, admirar algunas localidades estrechamente ligadas a la vida de esta insigne figura: el Monte Morrone, donde Pedro condujo por mucho tiempo la vida eremítica; la ermita de san Onofre, donde en 1294 le llegó la noticia de su elección como Sumo Pontífice, que tuvo lugar en el Cónclave de Perusa; y la Abadía de "Santo Spirito", cuyo altar mayor fue consagrado por él después de su coronación, que tuvo lugar en la Basílica de Collemaggio en L'Aquila. A esta Basílica yo mismo, en abril del año pasado, me dirigí para venerar la urna con sus despojos y dejar el palio recibido en el día del inicio de mi Pontificado. Han pasado ya ochocientos años desde el nacimiento de san Pedro Celestino V, pero él permanece en la historia por las conocidas circunstancias de su tiempo y de su pontificado y, sobre todo, por su santidad. La santidad, de hecho, no pierde nunca su fuerza atractiva, no cae en el olvido, no pasa nunca de moda, al contrario, con el paso del tiempo, resplandece cada vez con mayor luminosidad, expresando la perenne tensión del hombre hacia Dios. De la vida de san Pedro Celestino quisiera por tanto recoger algunas enseñanzas, válidas también en nuestros días.

 

Pedro Angelerio desde su juventud fue un "buscador de Dios", un hombre deseoso de encontrar respuestas a los grandes interrogantes de nuestra existencia: ¿quién soy, de dónde vengo, por qué vivo, para quién vivo? Él se puso de viaje buscando la verdad y la felicidad, se puso a la búsqueda de Dios, y, para escuchar su voz, decidió separarse del mundo y vivir como ermitaño. El silencio se convierte así en el elemento que caracteriza su vida cotidiana. Y es precisamente en el silencio exterior, pero sobre todo en el interior, donde él llega a percibir la voz de Dios, capaz de orientar su vida. Hay aquí un primer aspecto importante para nosotros: vivimos en una sociedad en la que cada espacio, cada momento parece que tenga que "llenarse" de iniciativas, de actividades, de sonidos; a menudo no hay tiempo siquiera para escuchar y dialogar. ¡Queridos hermanos y hermanas! No tengamos miedo de hacer silencio fuera y dentro de nosotros, si queremos ser capaces no sólo de percibir la voz de Dios, sino también la voz de quien está a nuestro lado, la voz de los demás.

 

Pero es importante subrayar también un segundo elemento: el descubrimiento del Señor que hace Pedro Angelerio no es el resultado de un esfuerzo, sino que lo hace posible la propia Gracia de Dios, que le precede. Lo que él tenía, lo que él era, no le venía de sí mismo: le había sido dado, era gracia, y era por ello también responsabilidad ante Dios y ante los demás. Aunque nuestra vida sea muy distinta, también vale lo mismo para nosotros: todo lo esencial de nuestra existencia nos ha sido dado sin nuestra aportación. El hecho de que yo vivo no depende de mí; el hecho de que me hayan sido dadas personas que me han introducido en la vida, que me han enseñado qué es amar y ser amado, que me han transmitido la fe y me han abierto la mirada a Dios: todo esto es gracia y no está "hecho por mí". Por nosotros mismos no habríamos podido hacer nada si no nos hubiera sido dado: Dios nos precede siempre, y en cada vida hay cosas bellas y buenas que podemos reconocer fácilmente como gracia suya, como rayo de luz de su bondad. Por esto debemos estar atentos, tener siempre abiertos los "ojos interiores", los de nuestro corazón. Y si aprendemos a conocer a Dios en su bondad infinita, entonces seremos capaces también de ver, con asombro, en nuestra vida – como los santos – los signos de ese Dios, que está siempre cerca de nosotros, que es siempre bueno con nosotros, que nos dice: "¡Ten fe en mí!".

 

En el silencio interior, en la percepción de la presencia del Señor, Pedro de Morrone había madurado, además, una experiencia viva de la belleza de la creación, obra de las manos de Dios: sabía captar su sentido profundo, respetaba sus signos y sus ritmos, hacía uso de ella para lo que es esencial a la vida. Sé que esta Iglesia local, como también las demás del Abruzzo y de Molise, están activamente comprometidas en una campaña de sensibilización para la promoción del bien común y de la salvaguardia de la creación: os animo en este esfuerzo, exhortando a todos a sentirse responsables de su propio futuro, como también del de los demás, respetando y custodiando la creación, fruto y signo del Amor de Dios.

 

En la segunda lectura de hoy, tomada de la Carta a los Gálatas, hemos escuchado una bellísima expresión de san Pablo, que es también un retrato espiritual perfecto de san Pedro Celestino: "Yo sólo me gloriaré en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo está crucificado para mí, como yo lo estoy para el mundo" (6,14). Verdaderamente la Cruz constituyó el centro de su vida, le dio la fuerza de afrontar las duras penitencias y los momentos más comprometidos, desde su juventud hasta su última hora: él fue siempre consciente de que de ella viene la salvación. La Cruz dio a san Pedro Celestino también una clara conciencia de pecado, siempre acompañada de una también clara conciencia de la infinita misericordia de Dios hacia su criatura. Viendo los brazos completamente abiertos de su Dios crucificado, se sintió llevar al mar infinito del amor de Dios. Como sacerdote, tuvo experiencia de la belleza de ser administrador de esta misericordia absolviendo a los penitentes del pecado, y, cuando fue elegido a la Sede del Apóstol Pedro, quiso conceder una particular indulgencia, llamada "La Perdonanza". Deseo exhortar a los sacerdotes a que se conviertan en testigos claros y creíbles de la buena noticia de la reconciliación con Dios, ayudando al hombre de hoy a recuperar el sentido del pecado y del perdón de Dios, para experimentar esa alegría sobreabundante de la que el profeta Isaías nos habló en la primera lectura (cfr Is 66,10-14).

 

Finalmente, un último elemento: san Pedro Celestino, aún llevando una vida eremítica, no estaba "cerrado en sí mismo", sino que estaba lleno de la pasión de llevar la buena noticia del Evangelio a los hermanos. Y el secreto de su fecundidad pastoral estaba precisamente en "permanecer" con el Señor, en la oración, como se nos ha recordado también en el pasaje evangélico de hoy: el primer imperativo es siempre el de orar al Señor de la mies (cfr Lc 10,2). Y sólo después de esta invitación, Jesús define algunos compromisos esenciales de los discípulos: el anuncio sereno, claro y valiente del mensaje evangélico – también en los momentos de persecución – sin ceder ni a la fascinación de la moda, ni al de la violencia o de la imposición; el desapego de la preocupación por las cosas – el dinero y el vestido – confiando en la Providencia del Padre; la atención y cuidado en particular hacia los enfermos en el cuerpo y en el espíritu (cfr Lc 10,5-9). Estas fueron también las características del breve y sufrido pontificado de Celestino V, y estas son las características de la actividad misionera de la Iglesia en toda época.

 

(PIETRO de MURRONE) http://ec.aciprensa.com/c/celestino5.htm

Nació en 1215, en la provincia Napolitana de Molina; electo en Perugia el 5 de Julio, 1294; consagrado y Coronado en Aquila el 29 de Agosto; abdicó en Napoles el 13 de Diciembre, 1294; murió en el Castillo de Fumone el 19 de Mayo de 1296. Fue de humilde ascendencia, llegó a ser monje Benedictino a la edad de 17 aÑos y fue ordenado sacerdote en Roma. Su amor por la soledad le llevó a internarse en las grutas del Monte Murrone en los Abruzios (de donde tomó su sobrenombre), y más tarde se internó en la soledad del Monte Majella. Copió el modelo de Juan El Bautista, usando ropas ásperas atadas con un nudo y una cadena de hierro abarcaba su escuálida figura. Ayunaba cada día excepto los Domingos; durante la Cuarezma el guardaba cuatro días, pasando tres de ellos a pan y agua; el día entero y parte de la noche lo consagraba a la oración y al trabajo. Como ocurre generalmente en los casos de santidad, el deseo de Pietro por la soledad no era concedido. Habian muchos seguidores que imitaban su estilo de vida, antes de su muerte habían 36 monasterios, 600 religiosos, honrando su nombre papal (Celestino). La orden fue aprobada como una rama de los Benedictionos por Urbano IV en 1264. Esta congregación de (Benedictinos) Celestinos no debe ser confundida con la orden (Franciscana) Celestinos, llamados "espirituales" a quién el Papa Celestino permitió en 1294 vivir como ermitaños de acuerdo a la regla de San Francisco, pero dependientes de los superiores Franciscanos. En gratitud ellos se llamaron despues del papa (Pauperes eremitae Domini Celestine), pero fueron disueltos y dispersos en 1302 por Bonifacio VIII. quiénes legitimaron las disputas de los Espirituales. (Heimbucherm, Orden und Kongregationen 2nd ed. Paderborn, 1907); I, 280; II, 360).

En 1284, Pietro, cansado de gobernar, dejó a su vicario Roberto a cargo y se internó en las grutas. Sería bueno que algún estudiante Católico invirtiera tienpo investigando la vida espiritual de aquella época; por lo que es cierto que el ermitaño piadoso no aprobó los principios heréticos sostenidos por los líderes, e igualmente cierto que los fanáticios hicieron abundante uso de su nombre durante su vida y después de su muerte.

En Julio de 1294, sus piadosos ejercicios fueron interrumpidos súbitamente, por una escena sin paralelo en la historia de la iglesia. Tres eminentes dignatarios, acompañados de una inmensa multitud de monjes y laicos, ascendió la montaña, y anunció que Pietro había sido escogido Papa por votación unánime del Sagrado Colegio Cardenalicio y humildemente le solicitaron que aceptara ese honor. Dos años y tres meses habían transcurrido desde la muerte de Nicolás IV (4 de Abril, 1292) sin mucho prospecto de que el Cónclave en Perugia votara a favor de un candidato. De los doce Cardenales que componían el Sacro Colegio seis eran Romanos, cuatro Italianos y dos Franceses. El espíritu intrigante de los Guelph and Gibelinos, que era epidémico en Italia, dividía el Cónclave, así como la ciudad de Roma, en dos partidos hostiles el de los Orsini y el de los Colonna. Una visita personal a Perugia, en la primavera de 1294, de Carlos II de Nápoles, quién necesitaba la autoridad papal para gobernar Sicilia, solamente exasperó los ánimos, fuertes palabras fueron intercambiadas entre el monarca Angevin y el Cardenal Caetani, y al mismo tiempo con el intelectual líder de los Colonna el que más tarde sería el Papa Bonifacio VIII, su más acérrimo enemigo. Cuando la situación era desesperante, el Cardenal Latino Orsini amonestó a los Cardenales que Dios había designado a un santo ermitaño y que si los Cardenales no llevaban a cabo su tarea dentro de cuatro meses, Dios visitaría la Iglesia con severos castigos. Todos sabían que se refería a Pietro de Murrone. La proposición fue aprovechada por el exhausto conclave y la elección fue llevada a cabo por unanimidad. Piedro oyó de su consagración con lágrimas en los ojos; pero después de una breve oración, obedeció lo que parecía ser la voz de Dios, ordenándole a sacrificar sus aspiraciones personales en aras del bienestar del pueblo. Luchar era imposible, incluso si hubiese contemplado esa posibilidad. Muy pronto las noticias atrajeron multitudes que, (en número de 200,000) le rodearon. Su consagración fue particularmente bienvenida por los Espirituales, quiénes vieron la realización de las profecías de que el reino del Espíritu Santo había llegado y lo proclamaron como el "primer Papa rico" (Infierno, Canto XIX). El Rey Carlos de Nápoles, y su hijo Carlos de Martel, Rey de Hungría, tomaron al Papa Celestino bajo su honorable custodia.

En respuesta a la petición de los Cardenales, de que el llegaria a Perugia a ser Coronado, Pietro, bajo la instigación de Carlos, convocó al Sacro Colegio a encontrarse con el en Aquila, un pueblo fronterizo del Reinado de Nápoles. Pietro entró cabalgando un manso borrico, entre los dos monarcas, solamente tres de los cardenales habían llegado, el rey ordenó que fuese Coronado, ceremonia que se repitió en una forma tradicional algunos dias mas tarde (una doble coronación papal). El Cardenal Latino estaba tan desconsolado con el curso de los acontecimientos que se sintió enfermo y murió. Pietro tomó el nombre de Celestino V. Cometió muchos errores en el curso de cinco meses. No hay registro de ellos, porque los actos oficiales fueron anulados por su sucesor. El 18 de Septiembre el nombró doce nuevos cardenales, siete de los cuales eran Franceses, y el resto con una posible excepción, Napolitanos, anticipando el camino a Avignon y el Gran Cisma. Dies dias después el presiona a los Cardenales a que renueven la rigurosa ley de Gregorio X, regulando el Cónclave, que Adrian V había suspendido. En Monte Casino, en su camino a Nápoles, se esfuerza por varias las reglas de la hermita y se muestra complaciente con todos. En Benevento el nombra Cardenal al Obispo de la ciudad, sin observar las formas tradicionales. mientras los asuntos urgentes de oficina se acumulan, llega a nombrar a tres personas diferentes para un mismo cargo. En consecuencia, los asuntos de la Curia cayeron en un desorden extremo. Al llegar a Nápoles, se hizo construir una celda de monje, igual a la que el amaba en su retiro de Abruzzi. Los asuntos de Estado le tomaban mucho tiempo para poder dedicarse a sus ejercicios de piedad. El sintió que su alma estaba en peligro. El pensamiento de la abdicación parece haber ocurrido simultáneamente al Papa y a los descontentos Cardenales, a quiénes el raramente consultaba.

La idea de la abdicación fue originada con el Cardenal Caetani pero negada más tarde por el mismo. Los canónicos serios dudaban: Puede un papa renunciar? el no tiene un superior en la tierra, quién está autorizado a aceptar su renuncia? La solución al problema fue resuelta por el Cardenal Caetani, un jurista, reconocido conocedor del derecho de la iglesia quién busca los argumentos legales para la renuncia y quién basó su conclusion en el sentido común y los derechos de la preservación de la Iglesia misma.

En el "Liber Sextus" I, VII, 1 el Cardenal Caetani, quién llega a ser Bonifacio VIII, extiende el siguiente decreto : "Algunas personas curiosas, argumentan sobre asuntos no convenientes, precipitadamente, con poca prevision, contra la enseñanza de los Apóstoles, quieren conocer más de lo que está permitido con ansiedad y duda. Depende del Romano Pontífice, renunciar al papado con honor, especialmente cuando se reconoce el mismo incapaz de regir la Iglesia Católica Universal y considerando la carga que esto supone para el Sumo Pontífice. El Papa Celestino V, nuestro predecesor, deseando acabar con toda indecision acerca del asunto de la renuncia, y habiendo deliberado con sus hermanos de comunidad, los Cardenales de la Iglesia Romana, quiénes son uno, y con el visto bueno y asentimiento de todos nosotros y por la autoridad Apostólica establecida, se ha decretado de que el Romano Pontífice puede libremente renunciar. Por consiguiente, para que esta promulgación con el transcurso del tiempo, no quede en el olvido y para que cualquier duda pueda revivir la discusión, ha sido puesta entre otras constituciones, bajo perpetua memoria según el consejo de nuestros hermanos".


Cuando se conoció la noticia de que Celestino contemplaba renunciar, la excitación en Nápoles fue intensa. El Rey Carlos, quién había iniciado esta crisis, organizó una gran oposición. Una procesión de clérigos y monjes rodeó el Castillo, y con lágrimas en los ojos y oraciones imploraron al Papa a que continuara al mando. Celestino no estaba de acuerdo y dió una respuesta evasiva. Habia una multitud cantando el Te Deum la cual se retiró. Una semana más tarde (13 de Diciembre) la resolución de Celestino fue irrevocablemente firme; reuniendo a los Cardenales, leyó la constitución mencionada por Bonifacio en el "Liber Sextus", anunció su renuncia y proclamó a los Cardenales libres de hacer una nueva elección. Después de un período de nueve días bajo la legislación de Gregorio X, los Cardenales entraron al Cónclave y Beneditco Caetani fue proclamado Papa con el nombre de Bonifacio VIII. Después de revocar muchos de los cambios hechos por Celestino, Bonifacio trajo a Roma a Celestino vestido ahora con ropas humildes. Lo forzó a tenerlo bajo custodia. Celestino permaneció en una celda en Abruzzi, escapó a San Germano ante la alegría de los monjes que lo ven reaparecer en Majella. Bonifacio ordenó su arresto; pero Celestino evadió a sus perseguidores por muchos meses resguardándose en las montañas y bosques. Finalmente trató de cruzar el mar Adriático hacia Grecia, pero, impedido de hacerlo por una tempestad, fue capturado a los pies del Monte Gargano y devuelto a las manos de Bonifacio quién lo confinó en una estrecha celda en el Castillo de Fumone cerca de Anagni (Analecta Bollandiana, 1897, XVI, 429-30). Ahí, después de ayunar y orar durante nueve meses, cuidadosamente atendido y vigilado por dos monjes y rudamente tratado por los guardias, llegó al final de su extraordinaria vida a la edad de noventa y cinco años. Es una calumnia que Bonifacio le haya tratado duramente y que le haya asesinado. Algunos años después de su canonización por Clemente V en 1313, sus restos fueron transferidos de Ferentino a la Iglesia de su orden en Aquila, donde son objeto hasta la fecha de gran veneración. Su fiesta es celebrada el 19 de Mayo.

Acta SS. May, IV, 419; Bibl. hagiogr. Latina, 979 seq.; Analecta Bollandiana (1897), XVI, 365-82 (the oldest life of Celestine); CELIDONIO, Vita di S. Pietro del Morrone, Celestino papa quinta, scritta su' documenti coevi (Sulmona, 1896); IDEM, La non-autenticita degli Opuscula Coelestina (ibid., 1896; these opuscula edited by TELERA, Naples, 1640, may have been dictated, but not composed by Celestine); ROVIGLIO, La rinuncia de Celestino V (Verona, 1894); AUTINORI, Celestino V ed il sesto anniversario della sua coronazione (Aquila, 1894); RAYNALDUS, Ann. eccl. ad ann. 1294-96; HEFELE, Conciliengeschichte, V; also the histories of the City of Rome by VON REUMONT and by GREGOROVIUS.

JAMES F. LOUGHLIN 
Transcrito por WGKofron
Traducido por Nydia de Rayo

Leer todo...

viernes, 17 de mayo de 2013

Exposición itinerante: Toribio Alfonso de Mogrovejo (1538-1606): identidad y multiculturalidad en América latina

Exposición itinerante:

Toribio Alfonso de Mogrovejo (1538-1606):

identidad y multiculturalidad en América latina

 

 

Extraordinaria muestra sobre Santo Toribio preparada para el Meeting de Rímini del 2006 y que tenemos disponible en el INSTITUTO DE ESTUDIOS TORIBIANOS para exponerla gratis por colegios y parroquias. Pueden verla en el enlace

http://www.ucss.edu.pe/pastoral_universitaria/santo_toribio.html

 

 

 

Escriban a mi   correo: joseantoniobenito1@gmail.com para solicitarla

 

 

Presentación

«Vino Jesús. Y no perdió sus años en gemir e interpelar la maldad de la época. Él zanjó la cuestión. De manera muy sencilla. Haciendo el cristianismo. El salvó. No incriminó al mundo. Lo salvó» (Charles Peguy).

Estas palabras convienen a la figura extraordinaria de Toribio Alfonso de Mogrovejo (Mayorga, España, 1538 – Zaña, Perú, 1606) segundo arzobispo de Lima, Patrono de los Obispos de América Latina. Graduado en Derecho, era Juez principal del Tribunal de la Inquisición de Granada, cuando, en 1579, fue propuesto por Felipe II como sucesor del primer arzobispo de Lima, Jerónimo de Loayza.

Ordenado diácono, sacerdote y obispo en pocos meses, parte hacia Perú, donde desde el 1581 empieza una aventura inmensa y fascinante, ser pastor de la diócesis más grande del mundo, cuyo territorio se extendía del Océano Pacifico a la selva de la Amazonía y a los valles inaccesibles de los Andes, en un mundo en transformación y lleno de contradicciones. El Imperio de los Incas –Tahuantinsuyo- había sido conquistado hacía cincuenta años, sufriendo una metamorfosis con la presencia española que puso las bases de la nueva sociedad mestiza de la peruanidad.

Toribio "no perdió su tiempo": se puso manos a la obra construyendo la Iglesia, que él denominaba "la nueva cristiandad de las Indias". Trece sínodos diocesanos, tres concilios provinciales –especialmente el tercero de 1582- con sus instrumentos catequéticos como el Catecismo trilingüe ( en castellano, quechua y aymara) –primer libro publicado en América del Sur-, las Visitas pastorales, en las que llegó a cada pueblo de su dilatada diócesis recorriendo más de cuarenta mil kilómetros, son los pilares de una civilización cristiana donde las distancias entre las culturas y las tradiciones fueron encontrando en la profundización de la fe el camino de la unidad y de la identidad. Como Pablo en la primitiva Iglesia; Benito, Cirilo y Metodio en la Europa medieval; Francisco de Sales, Carlos Borromeo y Francisco Javier en la Reforma Católica, o Juan de Zumárraga y Tata Vasco en América este gran misionero indica que en un mundo multicultural y multiétnico la fe cristiana induce al encuentro y al diálogo, a la pasión para que la verdad de Cristo sea conocida como respuesta a la exigencia de infinito que constituye el corazón de cada hombre. Como otro Cristo, se hizo servidor de todos apostando por un mundo de verdad, libertad y hermandad. Su vida de contemplativo en la acción fructificó en santos como Rosa de Lima, Martín de Porres, instituciones como el Seminario o el Convento de Santa Clara, organizaciones como nuevas cofradías, parroquias, poblados, leyes y costumbres del nuevo Perú.

 

Primera sección: el Ambiente histórico. Una época de grandes cambios

  1. El Siglo XVI en Europa. Renovación y desarticulación
  2. España en el siglo de oro Unidad nacional y proyección universal. Figuras y obras de un momento espléndido
  3. España y el Nuevo Mundo en el Siglo de oro Conquista de América; evangelización; una nueva síntesis cultural
  4.  

Segunda sección: las raíces

  1. Los años de la formación. Estudiante, licenciado, jurista. Mayorga, Valladolid, Salamanca, Coimbra, Compostela
  2. Inquisidor en Granada. Alcanzado por un destino grande. Ordenación sacerdote en Sevilla, consagrado obispo en Granada. Vida hasta su partida. Travesía fascinante por el Pacífico

 

Tercera sección: Obispo de Lima

  1. Una geografía impresionante. Perú: geografía e historia. 20.000 años de historia
  2. Pasión por el acontecimiento de Cristo. La construcción de un pueblo. "haciendo" el cristianismo"
  3. Tercer Concilio Limense: Trento en América. La "implantatio eclesial" en el Nuevo Mundo. Situación del virreinato

 

Cuarta sección: Pasión por comunicar la verdad: actividad

  1.  Obispo y misionero. Las visitas pastorales. 17 años de camino
  2. Los itinerarios de las visitas. 40.000 kilómetros por amor al hombre. Llevando la certeza de Cristo
  3.  Con sacrificios y tanta alegría. En pos de "algunos indios cimarrones y delincuentes". Testimonios de las visitas.
  4. Sin temor posponiendo dificultades. Donde nadie se atreve. Testimonios de las visitas- 2
  5.  Estudio de las lenguas. "Es más conforme a la razón". Valoración y conocimiento de la cultura.
  6.  Acomodar a la capacidad de los oyentes. El Catecismo trilingüe. El sol, la luna y las estrellas no son Dios.
  7.  Una estructura para la sociedad. La fundación de las instituciones. Hospitales, Parroquias, Cofradías, Colegios.
  8.  La vida cristiana supone lo humano. La urgencia de la educación. Una verdadera formación del pueblo.
  9. Si no es criando la juventud de estas partes. Proveer de obreros idóneos a esta gran mies de indios. El Seminario de Santo Toribio
  10. La contemplación de la belleza. Función pedagógica del arte. A mayor gloria de Dios y ayuda espiritual en las almas.
  11. Su muerte y su heredad. Un cultura de santidad. Toribio y la santidad en el Perú y de los concilios (general)
  12. Pasión por la verdad, pasión por toda persona. Un santo, un hombre. El legado de Toribio.

 

Leer todo...
 

José Antonio Benito Copyright © 2009 Gadget Blog is Designed by Ipietoon y adaptado por ANGEL SANTA MARIA R. Sponsored by Online Business Journal